EL LENGUAJE DE LA CARRETERA

 

La #señalización constituye una parte esencial de todo el sistema de circulación. Mediante las señales se transmiten al conductor mandatos sobre las normas de comportamiento; advertencias sobre peligros que puedan sobrevenir e informaciones de todo tipo de interés para facilitar su conducción. Su finalidad esencial es la de transmitir a los usuarios de las vías unas normas específicas mediante símbolos y palabras oficialmente establecidas, con objeto de regular o dirigir la circulación. Una vía correctamente señalizada se aprovecha mejor que si se aplican en ella, exclusivamente, las normas generales de circulación. Su existencia se fundamenta en obtener la máxima seguridad y eficacia en el uso de las vías públicas.

La señalización como el conjunto de señales y órdenes de agentes de circulación, señales circunstanciales señales de balizamiento fijo, semáforos, señales verticales de circulación y marcas viales, destinadas a los usuarios de la vía y que tienen por misión advertir e informar a éstos u ordenar o reglamentar su comportamiento con la necesaria antelación, de determinadas circunstancias de la vía o de la circulación.

Estas señales, en unión de las señales hechas por los conductores con las luces de los vehículos o, en su defecto con el brazo, y los distintivos o señales en los vehículos componen el llamado “lenguaje de la carretera”

Las señales deberán cumplir las normas y especificaciones que se establecen en el Reglamento General de Circulación y en el Catálogo Oficial de Señales de circulación donde se especifica la forma, color, diseño y significado de las señales, así como las dimensiones en función de cada tipo de vía y sus sistemas de colocación.

 

Funciones que cumple la señalización:

  • Informar al conductor de las condiciones del entorno que le rodea. La información va dirigida a que el conductor sepa dónde se encuentra, cuál es el camino para llegar a su destino y cuándo ha llegado a él.
  • Regular el uso de la vía en cada momento de conformidad con las normas de tráfico.
  • Avisar con antelación suficiente de los peligros que puede encontrar el conductor en su camino.
  • Aconsejar en que forma debe comportarse para no sobrepasar los límites de seguridad.

 

Todos los usuarios de la vía están obligados a obedecer las señales de circulación que tengan carácter de obligación o prohibición, adaptando su comportamiento a los mensajes del resto. Esto se hará a pesar de que parezca que están en contradicción con otras normas de circulación.

Se deberán obedecer las indicaciones de la señalización que se encuentre situada inmediatamente a la derecha, encima de la calzada (semáforos y señales verticales). Si se pretende realizar maniobras de cambio de sentido o continuar de frente y no existiesen señales a la derecha se obedecerán las de la izquierda.

 

Principios fundamentales de la señalización de una vía:

  • Satisfacer una necesidad importante.
  • Ser visibles.
  • Tener un significado simple y claro.
  • No oponerse a los preceptos de la Ley de Seguridad Vial y el Reglamento General de Circulación.
  • Estar convenientemente situada para dar tiempo y espacio a la reacción adecuada
  • Promover el debido respeto de los usuarios a los que el mensaje va dirigido.

En cuanto a sus características, las señales deben cumplir una serie de requisitos:

Diseño.

El tamaño, la forma, el color, y demás características de las señales, deben estar adecuadamente combinadas con el fin de que el mensaje que tratan de transmitir al usuario de la vía sea lo más simple, claro y preciso posible. Además de la sencillez, la señalización deberá aportar uniformidad que evite falsas interpretaciones.

Los materiales de que estén hechas deben garantizar su resistencia a la deformación y a la decoloración. Siendo necesario, además, que las señales sean reflectantes y que no deslumbren.

Emplazamiento.

La situación de la señalización está determinada por la interrelación existente entre la seguridad y la visibilidad.

Debe estar situada de tal forma que se encuentre dentro del campo de visión de los usuarios de la vía y colocada con la antelación suficiente para que estos puedan interpretar y asimilar el mensaje que transmite (visibilidad), pero separada del borde de la carretera lo suficiente como para que, sin desviar la atención del usuario de lo que sucede en la vía, no constituya un obstáculo para la circulación.

Debe de colocarse de forma que quede dentro del cono de visión clara del conductor y en un lugar apropiado para dar tiempo y espacio a la reacción adecuada.

Los criterios generales que se deben dar para la instalación de una señal vial son:

  • Que los conductores comprendan fácilmente el mensaje.
  • Las inscripciones de las señales deben ser uniforme.
  • Emplear menor número de señales para no distraer al conductor.
  • En caso de duda, se instalará la señal con menor restricción.
  • No repetir señal de peligro, mejor introducir señal que la complemente (curva peligrosa con limitación de velocidad).
  • No colocar más de una señal en cada poste, admitiéndose en el mismo una de peligro y otra de prohibición.
  • La responsabilidad deberá recaer en un sólo departamento logrando uniformidad de criterios en empleo de señales.

Mantenimiento.

Para que la señalización pueda cumplir eficazmente su cometido no basta con su colocación en la vía, sino que ha de tener un mantenimiento físico (limpieza, legibilidad, etc.) y funcional, es decir, debe estar en consonancia con las características de la vía, hasta tal punto que si cambian éstas será necesario cambiar también aquellas.

Como hemos visto, la señalización, sea del tipo que sea, debe cumplir con la misión para la que fue creada: aunar la seguridad vial con la eficiencia en el uso de las vías públicas. En SIGNALED desarrollamos tecnologías para que la señalización sea mucho más visible. DAMOS LUZ A LAS CARRETERAS.

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